La apuesta de La Moneda para ganar a todo evento en el Tribunal Constitucional

0

Llegó el día, se acaban las especulaciones, las tesis y los escenarios probables. Después de las maratónicas audiencias de esta semana, el Tribunal Constitucional (TC) dará a conocer esta noche su decisión sobre el futuro del proyecto de aborto en tres causales, una iniciativa emblemática de la administración bacheletista, que es pieza clave de la estrategia de cierre del gobierno. Un gallito que La Moneda pretende ganar a todo evento, incluso si la resolución del TC resulta adversa para la viabilidad de toda o parte de la iniciativa.

Este es uno de los temas en que nada se ha dejado al azar. El Ejecutivo se preparó con tiempo, sistematizó cada aviso de reclamo de inconstitucionalidad que hizo la derecha durante la tramitación parlamentaria y se preparó por meses para llegar al TC y doblarles la mano a los requerimientos que presentaron las bancadas de diputados y senadores de derecha, como último recurso después de no conseguir hacer naufragar el proyecto en el Congreso.

Pero no solo por esta exhaustiva preparación es que los pronósticos en Palacio son auspiciosos. Los cálculos internos apuntan a la posibilidad efectiva de ganar en el TC y, si bien los análisis más prácticos indican en La Moneda que la opción de una victoria sería solo gracias al voto de desempate que ejercería el presidente del tribunal, Carlos Carmona, también es cierto que en estos días en la administración bacheletista hay expectativas de poder alcanzar un resultado favorable con un margen incluso mayor, de 6 votos a favor y 4 en contra.

Todas las miradas de Palacio están puestas en la abogada María Luisa Brahms, la integrante del TC designada durante el mandato de Sebastián Piñera y que por años ejerció como parte del círculo político de confianza del ex Mandatario. A pesar de que a finales de julio el candidato UDI-RN fue categórico al sentenciar que la “Constitución establece que se protege la vida del que está por nacer”, que él siempre va a defender el derecho a la vida y advirtió que “las mayorías no pueden hacer cualquier cosa”, en La Moneda no descartan que Brahms haga un voto más jurídico que político, inclinando la balanza a favor del proyecto gubernamental.

Es más, según las señales que ha recibido la sede de Gobierno desde el seno del propio TC, se entiende en el Ejecutivo que hay cierto grado de preocupación en dicho tribunal por la falta de legitimidad que tiene dicha institución ante los ojos de la opinión pública. “Necesitan legitimarse públicamente e incluso a Piñera le conviene, porque necesitará para gobernar un tribunal que no esté cuestionado”, sentenciaron desde el seno de Palacio.

Si la iniciativa sortea el TC, en Palacio reconocen que será un verdadero triunfo para el Gobierno, pero en especial para la Presidenta Michelle Bachelet, ya que no solo se trataría de una materia que es parte de las convicciones personales de la Mandataria, sino porque implica un avance concreto en los temas de género, el “triunfo de una causa” y una de sus promesas de campaña que quedaría cumplida a cabalidad.

No es gratuito, explicaron en el Ejecutivo, que el Tribunal Constitucional optara por escuchar todas las opiniones, no solo a los abogados del Gobierno y de la derecha, sino que también a candidatos presidenciales, organizaciones religiosas y distintos órganos de la sociedad civil. “El TC quiso mostrar que escucha a todos, para evitar ser criticado”, anotaron en la administración bacheletista.

Si la iniciativa sortea el TC, en Palacio reconocen que será un verdadero triunfo para el Gobierno, pero en especial para la Presidenta Michelle Bachelet, ya que no solo se trataría de una materia que es parte de las convicciones personales de la Mandataria, sino porque implica un avance concreto en los temas de género, el “triunfo de una causa” y una de sus promesas de campaña que quedaría cumplida a cabalidad.

Pero, además, le permitirá a la Jefa de Estado instalar la despenalización del aborto en tres causales como una bandera del cierre de su administración. “Comunicacionalmente, con aborto y el anuncio oficial en septiembre del cierre de Punta Peuco, va a poder despedirse bien”, explicaron en La Moneda.

Es que el tema del cierre del Gobierno y sobre todo del, así llamado, “legado” de Bachelet es un asunto relevante en Palacio, una arista en la que ya se está trabajando en el segundo piso y las encuestas muestran un repunte favorable en sus niveles de su apoyo.

Arremetida presidencial

Si se da el caso de que el Gobierno sufra un revés en el TC y el proyecto no logre convertirse en ley, en La Moneda recalcan que igual ganan el debate público, porque se trata de un tema que tiene un amplio respaldo ciudadano, que según las encuestas promedia entre el 70 y el 80 por ciento, y, por lo tanto, hay piso y margen de acción para actuar.

En el Ejecutivo ya están estudiando las distintas alternativas, incluso a nivel de iniciativas legales, para insistir en todo el proyecto o en alguna de las causales que pueda caerse en el TC, ya que el objetivo es dar la señal clara –recalcaron– de que esta administración hizo todo lo posible, se jugó todas las cartas factibles por sacar adelante la iniciativa. Un indicio claro de eso lo dio ayer la propia Mandataria durante una actividad en terreno en el Centro Cultural de Lo Prado: “La opción del Gobierno ha sido y será la de defender, con todos los recursos y la energía, la necesidad de esta ley”.

El punto en el que hay más preocupación es la causal de violación. Esa es la posibilidad respecto de la cual en La Moneda temen que se puede sufrir un traspié y no deja de ser complejo si termina siendo rechazada por el TC, porque –explicaron– es la situación donde el Gobierno considera que el grueso de las afectadas son niñas menores de 14 años.

En cualquiera de los escenarios adversos, ya sea total o parcial, en La Moneda explicaron que no solo se definirá una ruta “técnica” para insistir con las causales que naufraguen, sino que además está la idea en Palacio de que sea Bachelet quien lidere la arremetida comunicacional con la defensa de la despenalización. Esas son las señales que han recibido en distintos ministerios y desde el segundo piso precisaron que es el diseño definido hasta ahora.

No se trata solo de defender la despenalización en tres causales, como causa, sino que además en la sede gubernamental no descartan que la Presidenta opte por apuntar directamente al TC, cuestionarlo y responsabilizarlo de operar contra la opinión mayoritaria de la ciudadanía y lo aprobado por un poder del Estado, el Congreso.

No por nada, explicaron en Palacio, la Presidenta ya ha puesto en las semanas anteriores el acento en ese punto. El 3 de agosto, en su cuenta de Twitter, Bachelet escribió: “Las 3 causales tienen un amplio y transversal apoyo social. Confío que el Tribunal Constitucional acoja la voz de la mayoría”.

No se quedó allí. Durante su discurso de ayer en Lo Prado, la gobernante destacó el debate público que se ha generado esta semana ante el TC, precisó que eso demuestra que el país es serio, que hay discusión democrática y que el Gobierno no impone sus ideas, sino que propone una alternativa que recoge una demanda histórica, pero también defendió el derecho de su administración a defender su postura. “Nosotros vamos a respetar la institucionalidad, el Tribunal Constitucional tomará su decisión, nosotros la respetamos, pero también tenemos la legítima opción de decir que creemos que esta es una ley que permite que a las mujeres se les reconozca un derecho básico a decidir si en estos casos quieren seguir adelante con su embarazo, sin que sobre ellas pese la amenaza de la cárcel o el estigma social. Es lo mínimo que Chile les debe a sus mujeres”, sentenció la Mandataria.

A las 16:00 horas, los 10 ministros del Tribunal Constitucional comenzarán a deliberar a puertas cerradas. Se calcula que entre 21:00 y 21:30 horas se informe públicamente del resultado de la votación, aunque el contenido del fallo en sí solo se conocerá mínimo una semana después.




Source Link